Pol. ¡Oh gran Dios, y cómo son grandes tus maravillas, que habiendo tan cerca de mí tenido un hijo, cuya memoria grande pena me causaba, haberle así desconocido, y pudiendo ansimesmo con su presencia recebir alegría, pensando ser en ausencia, con su deseo padecer grande y penoso tormento! ¡Oh mi buen hijo, que entre mis brazos te tengo y lo pongo en dubda, segun se me hace arduo de creer que tanto bien en la postrimera edad me estaba aparejado!

Fler. ¡Oh mi padre y mi buen señor! cómo de hoy más soy enteramente bienaventurado; pues habiendo sido por dos veces huérfano, con grave tormento mio, para que agora en mayor estima al verdadero y entre todos tan aventajado tuviese.

Sen. Mi señor Polibio, pídoos que me dexés gozar de la bienaventuranza de tal hijo; pues si en el parto graves dolores por su causa padecí, no menores fatigas por su ausencia he tenido.

Pol. Vos teneis mucha razon, mi señora, por tanto hágase como pedis.

Sen. ¡Oh luz y clara luminaria, en que yo me contemplo! y ¿es posible que del bien de tenerte en mis brazos me sea dado que goce?

Fler. Mi señora madre, el bien yo le recibo en podelle tan enteramente gozar, por haberme Dios hecho tan dichoso que de tales padres fuese producido y engendrado.

Selv. Mi buena señora, dénos parte dese caballero, pues mi señora esposa y hermana suya, no la menor de pena, entre todos, con su ausencia ha recibido; por lo qual no es justo que de la gloria del conocimiento sea no participante.

Fler. Mi buen señor, á vos y á ella, junto con mi señora esposa, igualmente quiero abrazar, pues con igual grado de amor á todos tres os amo y estimo; y de verdad, dexada aparte la gloria que de cobrar tales padres recibo, que soberanamente me gozo en hallarme allegado pariente con las tres personas que más en este mundo quiero, fuera tambien de la honra que en serlo de tales excelencias estrañamente me glorifico.

Selv. Respondiendo por las partes, digo, señor, que nosotros de tal conocimiento debemos con razon ser enteramente contentos, por lo mucho que todos ganamos en tal persona como vos tener por afine y pariente en tan cercano grado.

Pol. Ora, mi buen amigo Cratino, yo querria saber de vos una cosa, de que tengo alguna dubda de tanto bien como gozo; lo qual es que me digais cómo jamas se ha sabido por acá eso todo que me habés dicho que allá ha pasado, pues no es verisímil que una muerte de una persona tan noble y principal, como era mi hermano el gobernador, tanto tiempo estuviese callada y secreta.