Pin. Mas qué, ¿me tengo de mantener del aire como camaleon, ó andarme haciendo papo de aire como cuervo en el verano? á la fe, no lo niego, que lo primero que hago, en poniendo los piés en el suelo, es guachapear con aquello blanquillo de Madrigal, y despues venga Dios y véalo, que, por mi fe, como dice la otra, ántes beberé que me toque; y esto hecho, lo demas dé do diere y ruede el mundo como quisiere y á la mano que por bien tuviere, que de lo demas yo tener pena, así puedes llamar al rey compadre.
Dav. De manera que el que quisiere tu saliva ayunas ha de ser en la cama.
Pin. Pues ¿qué quieres, que pise el sapo en ayunas? así puedes pedir cerezas por Navidad; pero apriesa habla Cratino, oigamos, porque, como dicen, quien escucha, de su mal oye.
Crat. ¡Oh amor, y cómo escedes los límites de tu jurisdiccion! ¡oh cómo nos distraes en feos actos y en torpes hechos! ¡oh cómo á tu causa se tuerce nuestro triste y miserable vivir! agora digo que no culpo á Lamech, que en la edad primera contraxo bigamia, casando con dos mujeres, contra la dotrina dada á nuestro primer padre en el huerto de los deleites, «serán dos é una carne»; ni ménos inculpo al aceleroso Catilina, que, por amor de casar con la romana matrona, mató al hijo; ni pongo culpa á Clodio, que dió causa á que el César repudiase su legítima mujer; pues trocadas de tu frecha, y llagados de tu áspera mano, excedieron en estremo los límites y términos de la razon; pero no sé qué diga, confuso estoy, porque esta tan suprema potestad del divino consistorio, de la soberana justicia te está permitida, y tú, mandado eres, subjeto estás; por ajeno mando te riges y gobiernas; cállome, cállome, porque quien tras otro cabalga no ha silla, que, do quieres, la subjeccion te releva de culpa, mil defensas tienes, notorias están, á la clara parescen, no digo más; pues que el que sufrió venció, y vido lo que quiso, y á buen callar llaman Sancho, y en boca cerrada no entra mosca. Especialmente que, andando á escuras, presto tropieza hombre, y caminando por donde no es el camino pisado, pocas veces se acierta, y áun Diógenes lo reprobaba; pues tambien hablar hombre en lo que no sabe cosa escusada me parece; allá se avenga, si mal ó bien tiene, él se lo buscó, sé que no tengo de cegar llorando duelos ajenos, de do diere, venga lo que viniera, que lo que fuere de los otros será de mí; porque, á lo que siento, no son tan necios, que cada uno no querrá guardar su cabeza.
Pop. A solas piensas que estás, amigo Cratino, y tienes las espías de las puertas adentro, y pensando que nadie tenias, has hablado, como entre compadres, lo tuyo y lo ajeno, y has revuelto tantas materias ofuscando lo claro, cubriendo de color á lo prieto; y así tan confusamente te has habido en el proceder, que resumir las dudas que de tus sentencias resultan sería querer tomar truchas con haldas enjutas; por tanto, no me revuelvo contigo, porque sería enojarte á tí herirme en el ojo, pero mal suena eso que con tanta eficacia estás afirmando, que, tornándolo de latin en romance, dices que no culpas á los hombres porque ciegamente aman, y parece que los escusas con matizado lustre, diciendo que Dios gobierna todas las cosas. Al cabo estás, entendida me tienes, y si ése es buen coger de agraces, tú lo ves; fea cosa es y mal parece reprobar á la clara la fuerza y poder, franca libertad y libre albedrío, de fino quiebras, y mira que muchas veces por conservar la cosa, se pone en parte que en la mayor necesidad no paresce; torna, torna en tí, y mira lo que dices, y emienda lo dicho, que más vale ser tenido por necio que por porfiado, y áun si miras, del sabio es mudar el consejo.
Crat. Pues cómo, ¿no sabes que Dios permitió que el primer hombre amase nuestra primera madre y así lo formó con una inclinacion natural? verdad es que nunca desordenadamente se amaron en el estado de la gracia.
Pop. Tú te lo dirás todo, de manera que confiesas que despues del pecado, y así por quebrantar el precepto de Dios, vino la desenfrenada luxuria de la carne y el tan libidinoso apetito.
Crat. Así lo digo, así lo afirmo, y cosa en contrario no la siento.
Pop. Satisfecha estoy para comigo, y di ya lo que quisieres, que yo cuenta hago que me he librado de las manos del gavilan, ó como dicen, de los cuernos del toro.
Pin. ¡Oh cómo estoy enojado, Cratino, de las cosas que te has dexado decir contra el amor! en verdad no quisiera que tan á rienda suelta hobieras en esta materia caminado, porque serás tenido por maldiciente, especialmente en decir mal de lo bueno; y ¿cómo no sabes que dice el filósofo que el amor es fundamento de todas las virtudes? y ¿cómo no sabes que ninguna cosa puede ser virtuosa si en ella no mora amor? en tanto que decia Salomon: en todo no vi sino vanidad, y humo, y viento, y miseria, y vi que debaxo del sol no habia cosa estable, salvo el amor de Dios. Y áun si miras los dos preceptos mosaicos de donde depende toda la ley, dicen; amarás á Dios y al próximo, de manera que mediante el amor somos salvos, y sin él, mia fe, por demas es la citola en el molino de que el molinero es sordo; pues si del amor tenemos tan grandes bienes, tan grandes provechos, y mediante él esperamos el reposo perpétuo, y la holganza sin fin, y la gloria y quietud perpétua, ¿para qué has estado profazando? ¿por qué murmuras? ¿por qué contradices á la ley de la razon? ¿no miras que es cosa peligrosa nadar agua arriba y seguir la opinion del vulgo tan ajena del camino de la verdad? ¿qué dices, qué dices? ¿embazado estás? ¿por qué? ¿pensabas que no hay más de hablar á sabor de paladar?