Dav. Luego de corro en corro te has andado, quanto que desa manera á mi ver por tí ha cantado el cuquillo.

Pin. Pues ¿qué piensas, que me duermo en las pajas? no, sino échate á dormir sin perro.

Evand. Por la ley sagrada, aunque á sabiendas hobieras querido hacer tanto estrago no hobieras hecho más. Pero, pues que así es, tambien te den para Violante dos piezas de seda, y cumple la palabra que le diste, que Dios lo remediará todo; mas cierto estoy maravillado de cómo Artemia se enlazó seyendo dueña tan honrada y tan honesta, y de tanto consejo y de tanta autoridad, y tan antigua en los dias, y habiendo sido tan casta todos los dias de su vida.

Pop. Aosadas enhoramala, ¡y cómo la conoces y sabes la manera de su vida!

Evand. ¿Qué hablas entre dientes, Popilia? que áun tú bien sabes la verdad y tienes entera noticia de las cosas de Artemia.

Pop. No es permiso al femenil hábito hablar en perjuicio, y así quiero dexarte con tu porfía dando pasada; pero so el sayal hay al.

Evand. Santa María del Socorro, ¿qué es eso que me dices á cabo de rato, que no sé bien la verdad?

Dav. La verdad, hablando contigo, señor, Artemia es una mala bestia, envidiosa, rencillosa, soberbia, avarienta, mentirosa, deshonesta, perezosa, enojosa, enemiga en conclusion de toda bondad, enemiga de todo sosiego, y áun se ha picado un poquito de andar de digme en digme, y despues en cada colada ha querido echar sus manteles; que ni se contentó de doncella ir al tálamo vírgen como el portal de Cuarte, sino que áun despues, con mil autos y hechos deshonestos, ensució el lecho del noble marido; pues notorio es asimismo que á su padre de Serafina no le guardó mucha lealtad, pues despues que enhorabuena enviudó ha emendado el avieso, qual sea su negra vida, qual ella lo ha hecho ántes y despues, que ni se contenta con tener en su casa por huésped, de que viene á visitar, al provisor del obispo, ni se contenta con la demasiada conversacion del vicario, ni con la contínua visita del guardian de ya sabeis, ni con la amistad antigua del otro cabez mordido, que ya me entendeis, sino que agora de nuevo ha tomado al que pide para las ánimas de purgatorio, y para acabar de subir el paño de color á ser refregado con estotro, por probar estotro género de gentes de palacio, y áun habrá dicho con su cara sin vergüenza, yo aseguro: quien se muda Dios le ayuda.

Evand. Por la Vírgen Nuestra Señora, no has dicho cosa que nuevamente no viene á mi memoria, ¿y es verdad esto, Popilia?

Pop. Lo que se dice, ó es, ó quiere ser; las gentes hablan por ahí lo suyo y lo ajeno, levantando testimonios sobre cuerpo hechor. Por esto dicen que la caña oxalá quebrada y no sonada.