Art. Huélgome, hija, con lo que dices, y por eso te aviso muchas veces que leas, porque el mejor exercicio de todos es, para todos estados de gentes; pero la misericordia, pues que della hablas, en dos maneras es, que una es espiritual y otra es temporal; porque segun los sagrados doctores, perdonar las ofensas, castigar al que yerra, consejar al que dubda, mostrar al que no sabe, consolar al afligido, sufrir las injurias por amor de Dios, rogar á Dios por amigos y enemigos, y por los muertos y por los vivos, obras son de misericordia espirituales; pues dar de comer al que no tiene, y vestir al que está desnudo, y dar de beber al que ha sed, y visitar y servir al pobre, y visitar y librar al encarcelado, y sepultar los muertos, obras son de misericordia corporales; pero la diferencia que hay del cuerpo al ánima, ésa hay de las unas obras á las otras, porque de mayor excelencia y dignidad son las espirituales. E acerca de aquesta virtud decia el rey Alexandre que la hacienda de los hombres se multiplicaba en tres maneras: por ganar amigos, por haber compasion de otro, y por perdonar á los enemigos, que la venganza no puede estar sin daño. Y decia Platon quel que desecha los ruegos del pobre vendrá en pobreza. Así que, hija, esto te encomiendo, y muy noche es, véte á dormir y Dios te consuele.

Viol. Si tales fuesen las obras como las palabras, todo estaria bueno, mas ¿qué me pena á mí? que el predicador decia el otro dia: hacé lo que digo y no lo que hago.

Pin. Agora, donosa bienes, que á buena fe no hay dos horas de aquí al dia.

Viol. Hame detenido preguntándome por tí, y áun en todo su seso te llama Ilia; y sobre ques bien haber misericordia de los desconsolados, me ha estado rezando un sermon más largo que hoy y mañana.

Pin. Déxala, huélguese y roiga agora en los granzones, que amanecerá y medrarémos.

Viol. Paso, señor, por vuestra vida, mirá que no soy de hierro, no me trateis desta manera.

Pin. Todas os quexais sin causa, ¿qué haria si os hiciesen mal?

Viol. ¿Mas paréscete ques buen andar por los abroxos descalza?

Pin. ¿Por abroxos? á la fe, por flores, y áun bien frescas, os parece á vosotras que andais quando caminais por este tal camino, sino que ya es vuestra costumbre por no agradecer el placer que se os hace, decir mal de lo bueno, porque, la mejor y la peor, todas os quereis hacer de rogar, aunque más os sobre la gana.

Viol. No pensé que tenias tan poca vergüenza, Pinardo; pero abasta, ya sé que no has de hallar suelo.