[121] Hay otro sofisma que se comete razonando del sentido compuesto al diviso, ó al contrario. Por exemplo: dice Jesu-Christo en el Evangelio, que los ciegos ven, y los cojos andan, y los sordos oyen; lo qual ha de entenderse en sentido diviso; esto es, que ven los que eran ciegos, y oyen los que eran sordos; y si alguno lo entendiese en sentido compuesto cometería sofisma, porque los ciegos no ven siendo ciegos, ni oyen los sordos mientras están sordos. Del mismo modo han de entenderse las sagradas Escrituras quando dicen, que Dios concede la salvacion á los malos, porque no salva á los que actualmente son malos, sino á los que lo fueron, y despues se han convertido. Por el contrario han de entenderse en sentido compuesto las palabras de S. PABLO, con que dice: Los fornicadores, idólatras, y avaros no entrarán en el Reyno de los Cielos[a], porque significan que no entrarán en los Cielos si se mantienen en la avaricia, é idolatría, y si no dexan los vicios, y se convierten á Dios. De este modo facil será entender algunos sofismas pertenecientes á la Religion. A esta especie de falacia se reduce este sofisma: Tú tienes lo que no has perdido: no has perdido las riquezas; luego tienes riquezas. Pues la mayor se entiende en sentido compuesto, y la menor en diviso, y de esta manera pudiera señalar otros semejantes sofismas, capaces de engañar solamente á los muy estultos.

[Nota a: Paul. ad Corinth. 6. vers. 9.]

[122] En último lugar coloco yo el sofisma que consiste en la equivocacion de las voces. Consiste la equivocacion en varias cosas que ya hemos insinuado; pero la mas comun es quando una voz significa cosas distintas; de modo, que el sylogismo tiene quatro términos. El sylogismo tiene quatro términos, quando el medio tiene una significacion en la mayor y diferente en la menor, ó quando los términos de la conclusion no se toman en el mismo sentido que en las premisas. Cuenta AULO GELIO, que un Sofista le propuso á DIÓGENES un sylogismo de esta clase[a], y que respondió concediendo las premisas, y en llegando á la conclusion dixo, que la concedería si mudaba los términos, y empezaba por él mismo. Decíale el Sofista: Vos no sois lo que yo soy: yo soy hombre: luego vos no sois hombre; y dixo Diógenes, concederé todo el sylogismo si me arguyes de esta manera: Yo no soy lo que tú eres: tú eres hombre: luego yo no soy hombre. Tambien tiene quatro términos este sylogismo: Si diciendo la verdad dices yo miento, mientes: quando dices la verdad dices yo miento: luego diciendo la verdad, mientes. CICERON llamó á este sofisma el Mentiroso, y lo es por la equivocacion de las voces, porque en la mayor las palabras yo miento, significan aquello sobre que recae la mentira, y en la menor significan la misma proposicion que dice yo miento. Semejante á este es el sofisma que algunos llamaron Crocodilo, y tomó el nombre de esta fábula. Estaba una muger junto á las riberas del Nilo, y un Crocodilo le hurtó un niño que llevaba. Rogábale la muger que le volviese el niño, y el Crocodilo dixo que se lo volvería con la condicion de que habia de decir verdad. Admitió la muger la condicion, y dixo: No me lo volverás. Acudió luego el Crocodilo diciendo, que sea verdadero que sea falso lo que has dicho, no te vuelvo el niño. Porque si es falso, no has cumplido la condicion, y si es verdadero, cómo lo he de volver, quando solamente puedes haber dicho verdad, no volviéndolo. La muger replicó, que sea verdadero que sea falso lo que he dicho, has de volverme el niño, porque si es verdadero, has de cumplir la condicion, y si es falso, me lo has de volver para que lo sea. Los Filósofos antiguos fueron muy diestros en formar semejantes sofismas. Cuenta LAERCIO, que EUBULIDES inventó siete maneras de sofismas, que se llaman el mentiroso, oculto, electro, encubierto, sorites, cornuto, y calvo, de los quales hace mencion CICERON en algunos lugares, y todos consisten en la equivocacion de las voces. Pero es de advertir, que semejantes sofismas no pueden engañar sino á los muy estultos, y por eso los omitimos.

[Nota a: Aut. Gell. Noct. Attic. lib. 18. cap. 13.]

CAPITULO IX.

Del Método.

[123] Hasta aquí hemos mostrado el modo como procede el entendimiento para hallar la verdad, y los caminos por donde se va ácia el error, para evitarlos: resta ahora manifestar el buen orden que entre sí han de tener las verdades adquiridas. El buen Lógico deduce unas verdades de otras con el raciocinio, combina entre sí las que pertenecen á cosas distintas, y enlaza y ordena á un fin racional todo el complexo de verdades que ha alcanzado con el uso y la meditacion. Esto es por lo que toca á su mismo entendimiento; pero muchas veces se ofrece comunicar á los demas las verdades que ha adquirido, y para hacerlo debidamente, es preciso ordenarlas con claridad, y enlazarlas con orden para evitar la confusion. Porque dado que en el entendimiento se hallen las verdades de la Geometría, de la Filosofía, y demas Ciencias, si estas no se disponen con orden y conexîon causarán obscuridad. ¿Y qué diríamos si viésemos que hacia uno servir las verdades de una de estas Ciencias para otras, con quien no halláramos conexîon? Importa, pues, ordenarlas y distribuirlas de modo, que esclarezcan al entendimiento, y le conduzcan á la consecucion de aquellos fines racionales que se propone. Este orden, conexîon, y enlazamiento con que el entendimiento dispone las verdades, ya sea para alcanzar otras mas importantes y obscuras, ya sea para comunicarlas á los demas, es lo que llamamos método; y es cosa muy cierta, que la falta de método que han tenido algunos Autores, ha sido causa de que ni ellos se han aventajado mucho en el descubrimiento de verdades importantes, ni han instruido á los demas debidamente con la publicacion de ellas.

[124] Vanamente disputan algunos si el método es operacion del entendimiento distinta de las demas. Es cierto que el método pertenece al discurso, y con él enlaza el entendimiento las verdades de manera, que unas sirvan para deducir otras, lo qual se hace por legítimas conseqüencias. Quando se ha de probar una verdad con la vista de otras muy conexâs, y cercanas con ella, facilmente se hace con simple sylogismo, pero si se requiere gran número de verdades, y que pertenecen á cosas separadas para alcanzar alguna otra, entonces es preciso ordenar las primeras de modo, que entre ellas halle el entendimiento enlace y conexîon, y al fin sirvan de prueba á la que se ha de descubrir, ó manifestar. Otros dicen, que no hay necesidad de reglas para ordenar los pensamientos con método, quando sabe el entendimiento evitar los errores de los sentidos, de la imaginacion y demas que hemos propuesto, y razonar de manera que evite los sofismas, porque sabiendo estas cosas con solo la natural fuerza del ingenio, se ordenarán los pensamientos en el modo que sea necesario para descubrir alguna importante verdad.

[125] No dudo yo, que el que sepa evitar los errores, y juzgar y razonar sanamente, necesita de pocas reglas para discurrir con método, si tiene ingenio claro y juicio atinado; pero como hay ingenios tardos, que alcanzan una verdad simple sin transcender á otras mas compuestas, y hay entendimientos obscuros, que alcanzan una verdad de por sí sola, y no comprehenden la conexîon que debe haber entre muchas para esclarecer un asunto, por eso es preciso señalar las principales diferencias del método, y las reglas conducentes para ordenar entre sí debidamente los pensamientos.

[126] El método en general se divide en sinthético, y analítico: llámase sinthético aquel, con que el entendimiento procede de lo mas simple á lo mas compuesto; y analítico es aquel con que procede desde lo mas compuesto á lo mas simple. En el primero sube como por grados desde lo mas sencillo hasta lo mas arduo. En el segundo desciende desde lo mas intrincado hasta lo mas sencillo. Los que averiguan una genealogía empezando por los antepasados, y descienden hasta el que todavía vive, proceden con método sinthético; y los que empiezan por el que vive, y acaban en los pasados, con método analítico. Los unos forman la cosa, los otros la deshacen. Los Químicos quando deshacen la textura de los cuerpos para conocer la naturaleza de sus partes, proceden con método analítico. Los Geómetras, que de axîomas fáciles y simples pasan á descubrir verdades difíciles, usan del método sinthético; y no hay duda ninguna, que uno y otro método conducen á descubrir la verdad, bien que con diferencia, de modo, que hay cosas que no pueden averiguarse sino por el método analítico, y otras por el sinthético. Los Escritores modernos de Lógica de ordinario prescriben muchas reglas para usar de estos métodos con acierto; mas para evitar la prolixidad basta saber, que todo método debe ser breve, seguro, y cumplido. Es breve quando no encierra cosas superfluas, y con poco aparato descubre la verdad: es seguro quando procede con certeza en el modo de conseguirla; y es cumplido quando llenamente muestra la manera de saberla. Por eso en faltando alguna de estas circunstancias, ya el método es defectuoso.