—Quizás.
—Con una me conformo...... Vea Ud., Padre...... Si me proporcionaran en este retiro un departamento con balcones al jardín, una biblioteca de mi gusto y una compañera de quince años, le aseguro que ya no saldría de aquí.
—Todo se puede tener para el servicio y la gloria de Dios.
—¿Todo?
—Sí, D. Carlos, dándome Ud. su palabra...... yo le proporcionaré...... cuando Ud. guste......
—Hoy, si se puede.
—Sin duda, esta noche tendrá Ud. banquete, música.......
—¿Y la niña?
—También......
—¿A qué hora?