"La sed de felicidad que sin cesar está devorando á la familia de Adán, solamente se apaga con el llanto derramado en el seno de la religión."
"El hombre es un viajero que camina de dolor en dolor...... vive como las flores y pasa como las sombras..... sus días están contados en el libro de la eternidad y no le es permitido extinguir el aliento de la vida."
Pasando al otro lado volvió á leer:
"¡Cuán penoso es el sendero del error!...... ¡Qué obscuridad en la noche de la duda!...... Las pasiones mal dirigidas hacen verter muchas lágrimas y dejan para siempre un rastro de fuego en el corazón. El pobre corazón humano, mezcla de oro y de escoria, fué formado para el amor purísimo del cielo; pero con frecuencia se mancha con el fango de la tierra...... La barca del pescador se pierde en el mar si se ocultan los luceros y el alma tropieza en los arrecifes del mundo cuando se olvida de Dios y de sus leyes......"
El fresco ambiente que llegaba del jardín, los aromas esparcidos por las flores, el suave chispear de las antorchas, el misionero rezando cargado de días y de experiencia y el joven lleno de vida y de pasiones, que apuraba las agonías del alma, ofrecían una escena de conmovedora sublimidad.
XIII.
D. Carlos continuaba con la cabeza inclinada y los brazos cruzados en actitud de contener las palpitaciones de su corazón; mas repentinamente se arrodilló cubriéndose el rostro con las manos.
Había escuchado al Padre, que alzando el cáliz, decía muy conmovido:
"Esta Víctima, tan pura como el inocente Abel, yo la ofrezco por mi vida...... por mi madre...... por la salvación de mi alma......"