"No puedo decir cuánto tiempo estuve allí caído."
"Sólo recuerdo que en aquella hora de crisis de mi vida, hablé mucho en voz alta, lloré, lancé gritos de náufrago y suspiros de agonizante."
LXX.
"Cuando pude darme cuenta de mí mismo, ya estaba en la calle vagando al acaso."
"Es seguro que dejé abierta la puerta de mi cuarto y también la del jardín, porque después no encontré las llaves en mi bolsillo."
"Por única fortuna, en medio de la demente perturbación de mis sentidos, había tenido buen juicio para salir de aquel malhadado lugar."
"Aunque hacía mucho frío, yo experimentaba los ardores de la insolación y el sudor de mi frente rodaba mezclado con mis lágrimas."
"Presa de una febril exaltación y no sabiendo por qué calles andaba, de repente corría queriendo huir de mí mismo y luego me paraba como buscando alguna cosa que hubiese perdido."
"Como estaba la noche obscura y mi alma rodeada de tinieblas, ignoraba por dónde iba y me parecía que mis piés no tocaban el suelo."