[15] Anciano respetable.

[16] Por eufemismo suelen llamar así los árabes á sus mujeres. No dicen suegro, sino tío; de modo que «la hija de mi tío» equivale á «mi mujer».

[17] La sesión de justicia. Otras veces, esta palabra designa la sala donde se celebra la sesión.

[18] El dinar equivale á diez pesetas aproximadamente.

[19] Nombre que los árabes dan al baño público.

[20] Satanás. El Maligno.

[21] Femenino de efrit.

[22] Salomón, hijo de David. Los árabes le consideran señor de los efrits benéficos y maléficos.

[23] En árabe, suk, ó sea mercado.

[24] Los romanos de Bizancio, y por extensión, todos los cristianos, especialmente los griegos.