Él preguntó: «¿A qué obedece el dolor de cabeza?»
Ella contestó: «El dolor de cabeza se debe principalmente á la nutrición, cuando se carga de nuevo el estómago antes de que los primeros alimentos se hayan digerido; igualmente se debe á comidas hechas sin tener gana. La gula es causa de todas las enfermedades que asolan la tierra. Quien quiera prolongar su vida debe, pues, practicar la sobriedad, y además, levantarse temprano, evitar las vigilias, no hacer excesos con la mujer, no abusar de la sangría ni de las escarificaciones, y por último, vigilar su vientre. A tal fin conviene que divida su vientre en tres partes, de las cuales llenará con alimentos una, con agua la otra y con nada la tercera, dejándola libre para la respiración y para que pueda el alma aposentarse allí. Lo mismo podría decirse del intestino, cuya longitud es de diez y ocho palmos.»
Él preguntó: «¿Cuáles son los síntomas de la ictericia?»
Ella contestó: «La ictericia ó amarillez febril se caracteriza por el tinte amarillo que adquiere la piel, por el amargor de boca, los vértigos, la frecuencia del pulso, los vómitos y la aversión á las mujeres. El atacado por esta dolencia se halla expuesto á graves accidentes, como las úlceras intestinales, la pleuresía, la hidropesía y los edemas, así como la melancolía de carácter grave, que, al debilitar el cuerpo, puede provocar el cáncer y la lepra.»
Él dijo: «¡Perfectamente! Pero ¿en cuántas partes se divide la medicina?»
Ella contestó: «Se divide en dos partes: estudio de las enfermedades y estudio de los remedios.»
Él dijo: «Veo que nada deja que desear tu ciencia. Pero ¿puedes decirme qué agua es la mejor?»
Ella contestó: «El agua pura y fresca contenida en un recipiente poroso frotado con cualquier perfume excelente ó simplemente perfumado con vapores de incienso. No debe beberse mas que después de la comida. Así se evitará toda clase de enfermedades y se pondrá en práctica la frase del Profeta (¡con Él la plegaria y la paz!), que dijo: «El estómago es el receptáculo de todas las enfermedades, el estreñimiento la causa de todas las enfermedades, y la higiene el principio de todos los remedios.»
Él preguntó: «¿Qué comida es excelente entre todas?»
Ella contestó: «La preparada por mano de mujer, sin que haya costado demasiados preparativos, y cuando se come con corazón alegre. El plato llamado tharid es ciertamente el más delicioso de todos los platos, porque el Profeta (¡con Él la plegaria y la paz!) ha dicho: «¡El tharid es con mucho el mejor de los platos, como Aischa es la más virtuosa de las mujeres!»