Pero el capitán replicó: «¿De modo que nunca has sido cocinero ni has ensartado á ningún niño en tu vida?» Kamaralzamán, en el límite de la indignación, escupió al suelo, y gritó: «¡Me refugio en Alah! ¡Haced de mí lo que queráis, pues ¡por Alah! mi lengua no se volverá á mover para contestar á tales cosas!» Y ya no quiso decir palabra. Entonces el capitán dijo: «Yo cumplo mi deber con entregarte al rey. ¡Si eres inocente, ya te arreglarás como puedas!»

A todo esto, el barco llegó á la isla de Ébano con felicidad. Y el capitán llevó en seguida á Kamaralzamán á palacio, y solicitó ver al rey. Y como le aguardaban, se le introdujo en la sala del trono.

Y Sett Budur, para no delatarse, por interés tanto suyo como de Kamaralzamán, había combinado un plan muy acertado, sobre todo para discurrido por una mujer.

Y cuando miró al que el capitán traía, á la primera ojeada conoció á su adorado Kamaralzamán, y se quedó muy pálida y amarilla como el azafrán. Y todos atribuyeron su cambio de color á la ira por el recuerdo de la ensartadura del niño. Ella le miró mucho rato sin poder hablar, mientras Kamaralzamán, con su traje viejo de jardinero, había llegado al límite de la confusión y el temblor. Y estaba muy distante de figurarse que se encontraba en presencia de aquella por quien había vertido tantas lágrimas y experimentado tantas penas, zozobras y malos tratos.

Por fin pudo dominarse Sett Budur, y se volvió hacia el capitán, y le dijo: «¡Como premio por tu fidelidad, te quedarás con el dinero que te di por las aceitunas!» El capitán besó la tierra, y dijo: «¿Y los otros veinte tarros de esta última vez que están todavía en el sollado?» Budur dijo: «Si has traído otros veinte tarros, apresúrate á mandármelos. ¡Y te pagaré mil dinares de oro!» Y le despidió.

Después se volvió hacia Kamaralzamán, que estaba con los ojos bajos, y dijo á los chambelanes: «¡Coged á ese joven y llevadle al hammam!...

En este momento de su narración, Schahrazada vió aparecer la mañana, y se calló discretamente.

PERO CUANDO LLEGÓ
LA 230.ª NOCHE

Ella dijo: