de común consentimiento
les condenan á que paguen
de contado todo el precio.
Comenzó de nuevo el Cid,
los ojos como de fuego,
y el rostro como una gualda,
á demandalles el tuerto.
de común consentimiento
les condenan á que paguen
de contado todo el precio.
Comenzó de nuevo el Cid,
los ojos como de fuego,
y el rostro como una gualda,
á demandalles el tuerto.