El temido de los moros,
aquella gloria de España,
el que nunca fué vencido,
el rayo de las batallas,
ese buen Cid Campeador,
defensor de nuestra patria,
espejo de capitanes,
y de traidores venganza,
en las Cortes de Toledo,
do le fueron entregadas
El temido de los moros,
aquella gloria de España,
el que nunca fué vencido,
el rayo de las batallas,
ese buen Cid Campeador,
defensor de nuestra patria,
espejo de capitanes,
y de traidores venganza,
en las Cortes de Toledo,
do le fueron entregadas