La propiedad territorial en común, siempre fué sistema primitivo, que representa épocas de atraso y de pobreza, y que redundaba en mal de los mismos indígenas, en cuyo favor se debieron haber establecido facilidades para que adquirieran tierras, y no que después que ellos redimieron muchos terrenos, se los volvieron á quitar, con la mayor injusticia.

En el capítulo V de la 2.a parte de la presente obra, se hizo un estado prolijo y estadístico de los muchos gravámenes que, á raíz de la centuria actual, pesaban sobre los indios, y se apuntaron los innumerables abusos de que eran víctimas, y que se vinieron á cortar por las disposiciones económicas de que se acaba de hacer mérito.

Harto falta por decretar en pro de los aborígenes, es verdad; pero no hay duda tampoco de que al desamortizarse el capital y la tierra, se dió un gran paso en favor de otro de los elementos de producción, que son los brazos.

Aún existen muchos pueblos numerosos de indígenas que viven primitivamente, con sus sementeras, bosques y prados en común, sin tener propiedad particular, ni darle importancia al individuo, sino solamente á la colectividad. Refractarios al roce con las demás clases sociales; aferrados á sus usos y costumbres; hablando solamente lenguas antiquísimas y aborígenes; se conservan, á uzanza asiática, separados de la civilización, si no por murallas materiales, sí por barreras de otro linaje, más difíciles de destruir por cierto, que las ciclópeas construcciones de los habitantes del celeste imperio.

No bastó, como se hizo por el decreto del gobierno de 31 de Octubre de 1851, recomendar á las autoridades subalternas que no vejasen á los indios, y que los consideraran como personas miserables, según las leyes de Indias, que por ese mismo decreto se mandaron observar en Guatemala. En vez de revivir el sistema español, que jamás dió personalidad á los aborígenes, ni trató de sacarlos de la tutoría ominosa en que vivieron, se hace preciso considerarlos como seres capaces de derechos y obligaciones civiles, que deben entrar á tomar parte en la gestión de la cosa pública. Hay que sacarlos de ese estado de parias, para que se conviertan en ciudadanos. Hay que atacar la propiedad en común, la sujeción abyecta de los indios á sus caciques; hay que enseñarles el español y las primeras letras; mejorar su agricultura por métodos y máquinas usuales; hay que crearles necesidades, y hacer que paguen un impuesto moderado, para que sean elementos productivos al país. Pero de todo eso me debo ocupar en capítulo aparte, que vendrá á ser como corolario de las premisas que en las diversas secciones de esta obra he ido consignando. Una vez conocidos los vicios, fácil es poner remedio á ellos: hecho el diagnóstico de la enfermedad, no es difícil aplicar la medicina.[190]


CAPITULO CUARTO
Ventajas é inconvenientes de la civilización. Elementos que la constituyen. Reseña de los principales pueblos indígenas de Guatemala. Escollos con que tropieza el desarrollo de su civilización. Medios que pueden emplearse para lograr su avance.

SUMARIO

Inconvenientes que se atribuyen á la civilización.—Necesidad de que no se pierda en costumbres lo que se gana en adelanto material.—El progreso es ley del individuo y de las sociedades.—La civilización no debe desentenderse del elemento físico, moral é intelectual.—Divergencia de opiniones acerca de las causas que originan el progreso.—Teorías de Buckle, Darwin, Bahehot, Guizot, Balmes y Severo Catalina.—Carácter de la civilización antigua del continente americano.—La organización política de los virreinatos y capitanías generales de la América española, era un trasunto de la preexistente manera de ser de los indios.—Los indios son susceptibles de desenvolver su cultura y progreso.—Reseña de las principales poblaciones de indios de Guatemala, su número de habitantes, su agricultura, industria, comercio y demás cosas notables.—Los trabajos públicos en algunas poblaciones de la Verapaz y de los Altos han hecho emigrar á muchos indios.—Medios de evitar que se ahuyenten de los pueblos.—Cómo Napoleón III civilizó los pueblos de la Sologne y de los Landes, que estaban tan atrasados como los indios guatemaltecos.—Causas que se han opuesto al desarrollo de la cultura de éstos.—Falta de estímulos que han tenido y la abyección en que han estado.—Remedios contra ese obstáculo, y modos de removerlo.—Concursos regionales.—Los idiomas primitivos de los indios no los dejan progresar.—Opinión sobre ese punto del sabio don José Cecilio del Valle.—Lo que acerca de tales lenguas, pensaba Solórzano y Pereira.—Medios que pueden emplearse á fin de que todos los indios hablen castellano.—La tercera causa del estancamiento de los indios es que no tienen necesidades que los impulsen al trabajo y al mejoramiento de su condición.—La ignorancia en que vegetan obsta á su civilización.—El mundo antiguo se civilizó por castas privilegiadas, mientras que el mundo moderno se civilizó por la instrucción primaria, gratuita, obligatoria y práctica.—Cuál ha de ser el sistema de escuelas para los indios, que concilíe el instinto que ellos tienen de acostumbrar, desde niños, á sus hijos al trabajo.—Escuela Normal de indios.—Escuelas rurales.—Escuelas de Agricultura.—La embriaguez entre los indios.—Lo que de ellos dicen Acosta, Herrera y Garcilaso.—El Concilio Limense II y las cédulas reales que la reprimían.—Auto acordado de la Audiencia de Guatemala de 26 de Junio de 1793, sobre la ebriedad de los indios.—El pueblo de Santa Catarina Ixtahuacán y el de Nahualá no permiten licores embriagantes dentro de su demarcación territorial.—Lejos de fomentar la embriaguez debe reprimirse.—Bando célebre del año 1804, del Capitán General Mollinedo y Saravia contra las borracheras de los indios.—Medidas que á ese respecto deben tomarse.—La sexta causa de estacionamiento de los indios es la propiedad de tierras comunales.—Cómo debe fomentarse su agricultura.—Medidas que deben dictarse en orden á las industrias indígenas.—Opinión del ilustre D. Melchor Gaspar de Jovellanos, en cuanto á terrenos en común.—Lo que debe hacer el Gobierno á ese respecto.—Malos tratamientos dados á los indios y desprecio con que se les mira.—Sociedades protectoras de indios, que deben fundarse.—Los mandamientos deben suprimirse.—Debe crearse Jueces de Agricultura.—La 9a causa del poco progreso de los indios es su pereza é indolencia.—Causas que las han producido y medios de combatirlas.—Las colectividades concentradas de los pueblos indianos que viven aislados del resto de la sociedad, se oponen al avance de su civilización.—Esas masas humanas en América, al fin del siglo XIX, son anacronismos vivientes.—Hay que hacer por que entren en roce con los ladinos.—Lo que pasó en Chile y la Argentina respecto de esas agrupaciones precolombinas.—Leyes que deben dictarse.—Un Código Rural.—Lo que dice la escritora peruana Sra. Matto de Turner respecto á los aborígenes del Nuevo Mundo.—Las sombras de Colón y Las Casas demandan que se les redima, ampare y civilice.