—¿Los guindas?
Con palabra entrecortada, comenzó:
—Es que... que...
Pero llegaban sus perseguidores:
—¡Que es un tío que anda disfrazada de mujer!
El grupo prensose curiosamente en torno de la infeliz. Seis o siete voces distintas formularon otras tantas preguntas:
—¿Un ladrón?
—¿Un alcahuete?
—¿Un guasa viva!
-¿Un...