Habla mas como pobre soldado, que como historiador: y Antonio de Herrera le sigue con descuidada seguridad; siendo en la Historia igual prevaricacion decir de paso lo que se debe ponderar, y detenerse mucho en lo que pudiera omitir. Pero uno y otro asientan que se quietó este desabrimiento de los soldados, repartiendo Cortés, del oro que le habia tocado, todo lo que fué necesario para satisfacer á los quejosos: y alaban despues su liberalidad y desinteres, deshaciendo, en vez de borrar, lo que sobra en su narracion.
Motezuma, luego que por su parte y la de sus nobles se dió cumplimiento al servicio que se ofreció en la junta, hizo llamar á Cortés, y con alguna severidad, fuera de su costumbre, le dixo:
"Que ya era razon que tratáse de su jornada, pues se hallaba enteramente despachado: y que habiendo cesado todos los motivos ó pretextos de su detencion, y conseguido en obsequio de su Rey tan favorable respuesta de su embaxada, ni sus vasallos dexarian de presumir intentos mayores, si le viesen perseverar en su corte voluntariamente, ni él podria estar de su parte quando no estaba de su parte la razon."
Esta breve insinuacion de su ánimo, dicha en términos de amenaza, y con señas de resolucion premeditada, hizo tanta novedad á Cortés, que tardó en socorrerse de su discrecion para la respuesta: y conociendo entónces el artificio de aquellas liberalidades y favores de la junta pasada, tuvo primeros movimientos de replicarle con alguna entereza, valiéndose del genio superior con que le dominaba: y fuese con este fin, ó porque llegó á rezelar, viéndole tan sobre sí, que traeria guardadas las espaldas, ordenó recatadamente á uno de su Capitanes que hiciese tomar las armas á los soldados, y los tuviese prontos para lo que se ofreciese. Pero entrando en mejor consejo, se determinó á condescender por entónces con su voluntad: y para dar motivo á la detencion de la respuesta, disculpó cortesanamente lo que se habia embarazado, viéndole ménos agradable, quando era tan puesto en razon lo que ordenaba. Dixole:
"Que trataria luego de abreviar su viage: que ya traia entre las manos las prevenciones de que necesitaba: y que deseando executarle sin dilacion, habia discurrido en pedirle licencia para que se fabricasen algunos baxeles capaces de tan larga navegacion, por haberse perdido, como sabía, los que le conduxeron á sus costas."
Con que dexó introducida y pendiente su obediencia, satisfaciendo al empeño en que se hallaba, y dando tiempo á la resolucion.
Dicen que tuvo Motezuma prevenidos cincuenta mil hombres para este lance, y que vino con determinacion de hacerse obedecer, valiéndose de la fuerza si fuese necesario: y es cierto que temió la réplica de Cortés, y que deseaba excusar el rompimiento; porque le abrazó con particular afecto, estimando su respuesta como quien no la esperaba. Obligóse de que le quitáse la ocasion de irritarse contra él. Amable con un género de voluntad que tenia parte de inclinacion, y parte de respeto: y bien hallado con su mismo desenojo, le dixo:
"Que no era su intento apresurar su jornada, sin darle medios para que la executáse: que se dispondria luego la fábrica de los baxeles; y entretanto no tenia que hacer novedad, ni apartarse de su lado: pues bastaria para la satisfaccion de sus Dioses, y quietud de sus vasallos aquella prontitud con que se trataba de obedecer á los unos, y complacer á los otros."
Fatigabale aquellos dias el demonio con horribles amenazas, dando voz, ó semejanza de voz á los ídolos para irritarle contra los Españoles. Congojabanle tambien los nuevos rumores que se iban encendiendo entre los suyos, por haberse recibido mal que se hiciese tributario de otro Príncipe, mirando aquella desautoridad suya como nuevo gravamen, que baxaria con el tiempo á los hombros de sus vasallos. De suerte que se hallaba combatido por una parte de la política, y por otra de la religion: y fué mucho que se determináse á dar esta permision á Cortés, por ser observantísimo con sus Dioses, y no ménos supersticioso con el ídolo de su conservacion.