Leonor. ¿Tan pronto te marchas?
Manrique. Hoy;
ya se sabe que aquí estoy;
buscándome están quizá.
Leonor. Sí, vete.
Manrique. Muy pronto fiel
me verás, Leonor, mi gloria,
cuando el cielo dé victoria
a las armas del de Urgel.
Retírate... viene alguno.
Leonor. ¡Es el Conde!
Manrique. Vete.
Leonor. ¡Cielos!
Manrique. Mal os curasteis mis celos...
¿Qué busca aquí este importuno?
ESCENA V
Manrique y Don Nuño