Queda la escena un momento sola; salen por la izquierda Don Manrique con el rostro cubierto con la celada, y Ruiz

Ruiz. Éste es el convento.

Manrique. Sí,
Ruiz, pero nada veo.
¿Si te engañaron?

Ruiz. No creo...

Manrique. ¿Estás cierto que era aquí?

Ruiz. Señor, muy cierto.

Manrique. Sin duda
tomó ya el velo.

Ruiz. Quizá.

Manrique. Ya esposa de Dios será,
ya el ara santa la escuda.

Ruiz. Pero...