(Quiere huir, pero deteniéndose de pronto se apoya vacilando en la reja del locutorio. Leonor, Jimena y el séquito salen de la iglesia y se dirigen a la puerta del claustro; pero al pasar al lado de Manrique, éste alza la visera, y Leonor, reconociéndole, cae desmayada a sus pies. Las religiosas aparecen en el locutorio llevando velas encendidas.)
Guzmán. Esta es la ocasión... valor.
Leonor. ¿Quién es aquél? Mi deseo (A Jimena)
me engaña... ¡Sí, es él!
Jimena. ¡Qué veo!
Leonor. ¡Ah! ¡Manrique!...
Guzmán, Ferrando. ¡El trovador! (Huyen.)
JORNADA TERCERA
LA GITANA
Interior de una cabaña; Azucena estará sentada cerca de una hoguera; Manrique a su lado de pie.