Azucena. ¡Vos! (Sobresaltada.)
¿Sois vos? (¡Gran Dios!)

Jimeno. ¡Esa cara!
Esa turbación...

Azucena. Dejadme...
permitidme que me vaya...

Jimeno. ¿Irte?... Don Nuño, prendedla.

Azucena. Por piedad, no... ¡Qué! ¿No bastan
los golpes de esos impíos,
que de dolor me traspasan?

Nuño. Que la suelten.

Jimeno. No, don Nuño.

Nuño. Está loca.

Jimeno. Esa gitana
es la misma que a don Juan,
vuestro hermano...

Nuño. ¿Qué oigo!