Nuño. Cierto; diligencia es vana.
Guillén. ¿Mas no dais cuenta a su Alteza?
Nuño. ¿Para qué? Ocupado está
en la guerra de Valencia.[86]
Guillén. Si no aprueba la sentencia...
Nuño. Yo sé que la aprobará.
Para aterrar la traición
puso en mi mano la ley...
mientras aquí no esté el Rey,
yo soy el Rey de Aragón.
Mas... ¿vuestra hermana?
Guillén. Yo mismo
nada de su suerte sé;
pero encontrarla sabré
aunque la oculte el abismo.
Entonces su torpe amor
lavará con sangre impura...
Sólo así el honor se cura,
y es muy sagrado el honor.
Nuño. Ni tanto rigor es bien
emplear.
Guillén. Mi ilustre cuna...
Nuño. Si algo apreciáis al de Luna,
no la ofendáis, don Guillén.
Guillén. ¿Tenéis algo que mandar?