¡Qué hermosa y qué dorada está la carne de este pichón!

LÁMACO.

Amigo, deja de burlarte de mi armadura.

DICEÓPOLIS.

Amigo, deja, si puedes, de mirar mis tordos.

LÁMACO.

Dame la caja de mi triple cimera.

DICEÓPOLIS.

Dame ese embutido de carne de liebre.

LÁMACO.