DEMÓSTENES.
Ven acá, y escucha tu feliz y afortunado destino.
NICIAS.
Ea, cógele el tablero y entérale del oráculo del dios, y de su contenido. Yo voy a ver lo que hace el Paflagonio.
DEMÓSTENES.
Vamos, deja primero en el suelo tus mercancías, y adora después a la tierra y a los dioses.
EL CHORICERO.
Heme aquí. ¿Qué es ello?
DEMÓSTENES.
¡Mortal bienaventurado! ¡Mortal opulento, que hoy no eres nada, y mañana lo serás todo! ¡Oh jefe de la afortunada Atenas!