DEMÓSTENES.
Sí, tú; y aún no lo ves todo. Súbete sobre ese tablero y mira todas las islas del rededor.[275]
EL CHORICERO.
Las veo.
DEMÓSTENES.
Bueno; ¿y los mercados y las naves de carga?
EL CHORICERO.
También.
DEMÓSTENES.
¿Puede haber fortuna mayor? Dirige ahora el ojo derecho a Caria y el otro a Calcedonia.[276]