EL CHORICERO.

¿De modo que mi gran fortuna va a ser quedarme bizco?

DEMÓSTENES.

No; tú venderás[277] todo eso. Porque llegarás a ser, como el oráculo lo dice, un gran personaje.

EL CHORICERO.

¿Pero cómo yo, que soy un choricero, llegaré a ser un personaje?

DEMÓSTENES.

Por eso mismo llegarás a ser un grande hombre; porque eres un canalla audaz, salido de la hez del pueblo.

EL CHORICERO.

Me creo indigno de ser grande.