CLEÓN.
Yo te rejuveneceré, quitándote los cabellos blancos.
EL CHORICERO.
Toma esta cola de liebre para que te enjugues los ojillos.
CLEÓN.
Cuando te suenes, Pueblo mío, límpiate los dedos en mi cabeza.
EL CHORICERO.
En la mía.
CLEÓN.
En la mía. Haré que te nombren trierarca[376] para que te veas obligado a equipar una nave a tu costa; ya procuraré darte la más vieja, y de ese modo no tendrán fin tus gastos y reparaciones. Las velas han de ser podridas.