Yo robaba por el bien de la república.

PUEBLO.

Quítate al instante esa corona para que se la ciña a tu rival.

EL CHORICERO.

Quítatela pronto, bergante.

CLEÓN.

De ninguna manera: tengo un oráculo de Delfos que declara quién debe ser mi vencedor.

EL CHORICERO.

Dice, y muy claro, que he de ser yo.

CLEÓN.