AGORÁCRITO.
Habita en la antigua Atenas, coronada de violetas.
CORO.
¿Cuándo le veremos? ¿Qué vestido tiene? ¿Cómo es ahora?
AGORÁCRITO.
Es lo que era antes, cuando tenía por comensales a Milciades y Arístides. Vais a verle; pues ya resuenan las puertas de los Propileos[428]. Regocijaos; saludad con ruidosas aclamaciones a la admirable y celebrada Atenas; miradla qué bella parece, recobrado su antiguo esplendor, y habitada por un pueblo ilustre[429].
CORO.
¡Oh hermosa y brillante ciudad coronada de violetas![430], muéstranos al único señor de este país y de la Hélade.
AGORÁCRITO.
Vedle con las cabellos adornados de cigarras[431], con su espléndido traje primitivo, oliendo a mirra y a paz, en vez de apestar a mariscos[432].