PUEBLO.
¡Qué felicidad recobrar mi antiguo estado!
AGORÁCRITO.
Eso lo podrás decir cuando te entregue las treguas por treinta años. ¡Hola, Treguas[440], presentaos pronto!
PUEBLO.
¡Júpiter supremo! ¡Qué hermosas son! Dime, por los dioses: ¿puede tratarse con ellas? ¿Dónde las encontraste?
AGORÁCRITO.
Pues qué, ¿no las tenía guardadas el Paflagonio para que tú no las hallases? Yo te las doy; vete al campo y llévatelas.
PUEBLO.
¿Qué castigo vas a imponer a ese Paflagonio que ha hecho tanto mal?