ESTREPSIADES.
¿Y qué ganaré con esto?
SÓCRATES.
Llegarás a ser un molino de palabras, un verdadero cascabel, fino como la flor de la harina: pero no te muevas.
ESTREPSIADES.
No me engañas, por Júpiter; si continúas empolvándome de ese modo me convertiré pronto en flor de harina[487].
SÓCRATES.
Es necesario guardar silencio, anciano, y escuchar atentamente mis súplicas. Soberano señor, Aire inmenso que rodeas la sublime tierra, Éter luminoso, y vosotras, Nubes, diosas venerables, que engendráis los rayos y los truenos, levantaos, soberanas mías, y mostraos al filósofo en las alturas.
ESTREPSIADES.
No, todavía no, hasta que me cubra la cabeza con el manto doblado, no sea que me moje. ¡Pobre de mí! haber salido de casa sin mi montera de piel de perro.