EL EMBAJADOR.

¿Has entendido lo que ha dicho?

DICEÓPOLIS.

No, por mi vida.

EL EMBAJADOR.

Dice que el Rey os enviará oro.

PSEUDARTABAS.

No se te dará oro, Jonio infame[78].

DICEÓPOLIS.

¡Desdichado de mí! ¡Eso sí que lo ha dicho claro!