¡Oh tú que deseas aprender los arcanos de la ciencia, cuán dichoso serás entre los atenienses y los demás griegos, si tienes memoria y aplicación y un alma constante para el sufrimiento; si no te cansas ni de permanecer quieto, ni de caminar; si no te hace mella el frío, ni deseas comer; si te abstienes del vino, de los ejercicios gimnásticos y de otras necedades, y piensas que es lo mejor y lo más propio de un hombre digno el sobresalir en las obras, en los consejos y en los combates de la palabra!

ESTREPSIADES.

Si te hace falta un alma dura e insensible a los desveladores cuidados, y un estómago frugal acostumbrado a las privaciones y capaz de alimentarse con ajedrea, puedes contar conmigo; mi cuerpo es tan duro como un yunque.

SÓCRATES.

Promete también no reconocer ya más dioses que los que nosotros veneramos en concepto de tales; a saber: el Caos, las Nubes y la Lengua; he aquí las tres divinidades.

ESTREPSIADES.

Nunca hablaré de otras aunque me tropezase con ellas, ni las honraré con sacrificios, libaciones ni incienso.

CORO.

Pide ahora confiadamente lo que deseas de nosotras, y lo obtendrás, si nos honras, nos admiras y procuras ser hombre hábil.

ESTREPSIADES.