DICEÓPOLIS.
¡Hay para ahorcarse! ¿Qué hago aquí ya? Las puertas del Pritaneo siempre están abiertas para tales huéspedes. Mas voy a llevar a cabo un proyecto grande y asombroso. ¿Dónde está Anfiteo?
ANFITEO.
Heme aquí.
DICEÓPOLIS.
Toma estos ocho dracmas, y páctame con los lacedemonios una tregua para mí solo, mi mujer y mis hijos. Vosotros, papanatas, continuad enviando embajadores.
EL HERALDO.
Preséntese Teoro[82], embajador en la corte de Sitalces.
TEORO.
Aquí estoy.