EL HERALDO.
Retírense los tracios y comparezcan dentro de tres días; pues los pritáneos disuelven la Asamblea.
DICEÓPOLIS.
¡Pobre de mí! he perdido casi todo el almuerzo. ¡Hola! aquí está Anfiteo de vuelta de Lacedemonia. Salud, amigo.
ANFITEO.
Déjame, déjame correr y huir de los acarnienses que me persiguen.
DICEÓPOLIS.
¿Qué sucede?
ANFITEO.