No me gusta: huele a brea y a equipo de naves[94].

ANFITEO.

Toma este de diez años, y prueba a ver.

DICEÓPOLIS.

Tampoco; este huele a los embajadores enviados a las ciudades para quejarse de la morosidad de los aliados.

ANFITEO.

En este se pacta por treinta años una tregua en mar y tierra.

DICEÓPOLIS.

¡Oh placer! este sí que huele a ambrosía y a néctar: este no me manda aprovisionarme para tres días[95], sino que me dice bien claro: «Ve a donde quieras.» Por eso lo acepto y ratifico con entusiasmo, deseando mil felicidades a los acarnienses. Libre de la guerra y de sus males, iré al campo a celebrar las fiestas de Baco[96].

ANFITEO.