[133] Este verso es probablemente parodia de otro de Eurípides.

[134] Los faroles se llevaban en cestitas de mimbre para preservarlos del viento.

[135] O para servirse de ella a modo de casco, cuyo fondo solía rellenarse de esponjas o lana con objeto de amortiguar los golpes; o para excitar la compasión mostrando el mal estado de su batería de cocina. Crítica mordaz de los recursos dramáticos de Eurípides para producir el patético.

[136] La madre de Eurípides había sido verdulera. Aristófanes no se contenta con echar en cara a su enemigo lo humilde de su nacimiento, sino que parece acusar a su madre de no vender legítima hortaliza, sino perifollo o scandix. (Vid. Plin. Hist. nat., XXII.)

[137] Parodia del Telefo.

[138] Véase la [nota al verso 378].

[139] Los metecos eran los extranjeros domiciliados en Atenas.

[140] Ciudad de Laconia, junto al cabo del mismo nombre (hoy de Matapán). Neptuno tenía en ella un magnífico templo.

[141] Alusión a un terremoto que se sintió en Esparta (468), después de haber quebrantado los lacedemonios el derecho de asilo de que gozaba el templo de Neptuno, para apoderarse de los hilotas refugiados al pie de sus altares. En el invierno anterior y en el verano siguiente se observaron otros temblores de tierra en toda Grecia. (Tuc. III, 87, 89.)

[142] El Escoliasta se hace eco de la especie de que Alcibíades, enamorado de Simeta, indujo a unos marineros atenienses a que la robaran. (Acar., 524.)