[224] El tercer día de las Antesterias se llamaba la fiesta de las ollas.
[225] Expresión burlesca.
[226] El Escoliasta supone que el nombre de Gerión se lo da burlescamente Diceópolis a un insecto de cuatro alas que revolotea sobre la cabeza de Lámaco.
[227] Que solía dar un gran festín para celebrar la fiesta del dios.
[228] Es decir del banquete.
[229] Este guiso recibía el nombre de θρῖον, hoja de higuera. Los había de muchas clases; vayan por muestra dos recetas para confeccionar este sabroso plato. Se mezclaba manteca de cerdo derretida con leche, hasta formar una masa espesa; añadíase queso fresco, yemas de huevos, y sesos; envolvíase la pasta en una hoja de higuera, y se ponía a cocer en un caldo de aves o de cabrito. Después se retiraba del fuego, se separaba la hoja y se sumergía en una cazuela llena de miel hirviendo. El manjar se servía después de cuajada la mezcla. Otra menos complicada: se mezclaban un trozo de tocino, harina de trigo común, leche, y una yema de huevo, y se envolvía la pasta en hojas de higuera.
[230] Se supone que para sacar las carnes del asador.
[231] Era una de las acusaciones públicas, lo mismo que la deserción.
[232] El verbo θωρήσσω significa: ponerse una coraza, y embriagarse.
[233] El corega tenía a su cargo ordenar por su cuenta los gastos teatrales. Parece que Antímaco trató mezquinamente a los artistas. Además hizo aprobar un decreto en que se prohibía a los poetas cómicos poner en escena con su propio nombre a los ciudadanos atenienses; por lo cual hubieron de retirarse muchas comedias, y quedaron reducidos a la mendicidad gran parte de los coristas.