[244] Plutarco, en la Vida de Nicias, refiere que en una ocasión, esperando la Asamblea a Cleón con impaciencia para tratar de un asunto interesante, el insolente demagogo presentose al fin, suplicando a los concurrentes que dejasen la discusión para otro día, porque teniendo convidados a unos extranjeros, no tenía entonces tiempo para dedicarse a los negocios del Estado. El pueblo se levantó, aplaudió a Cleón y continuó favoreciéndole.

[245] Tucídides, IV, 3, 41.

[246] Los Cab., v. 511.

[247] Estudios de lit. griega, publicados en la Revista de la Universidad de Madrid.—Segunda época, tomo I, página 645.

[248] Poyard: Aristophane, trad. nouvelle. París, 1878, pág. 44.

[249] Le Théâtre des Grecs. París, 1749. Tom. VI, p. 295.

[250] Cleón. Le llama Paflagonio no por que fuese de Paflagonia, región del Asia menor, sino para indicar su pronunciación defectuosa y sus desentonados gritos. Pues dicho apodo se deriva del verbo παφλάζω, designativo del rumor que produce el agua al hervir, y que en otra acepción significa también tartajear o tartamudear.

[251] Es decir, se mezcló en la administración de la república.

[252] Músico, discípulo de Marpsias, que compuso melodías, con acompañamiento de flauta, que expresaban perfectamente el dolor.

[253] Verso 345 del Hipólito de Eurípides.