BDELICLEÓN.

¿Qué es esto? ¿Quién eres, buen hombre?

FILOCLEÓN.

Ninguno, por Júpiter.

BDELICLEÓN.

¿Ninguno tú? ¿Y de qué tierra?

FILOCLEÓN.

De Ítaca, de la familia fugitiva.

BDELICLEÓN.

Por vida mía, ya sentirás el haberte llamado ninguno. Sácalo cuanto antes. ¡Oh desdichado, dónde se había metido! ¡Si parece un pollino escondido debajo de su madre!