FILOCLEÓN.
Si no me soltáis, litigaremos.
BDELICLEÓN.
¿Por qué?
FILOCLEÓN.
Por la sombra del asno.[47]
BDELICLEÓN.
No vales para ello, a pesar de tu extremada audacia.
FILOCLEÓN.
¡Que no valgo! Es que no sabes todavía lo que yo soy; ya lo sabrás cuando comas lo que te deje el anciano juez.[48]