SOSIAS.
¿Un ratón? ¡Ca! Es ese maldito juez que se desliza por entre las tejas.
JANTIAS.
¡Oh desgracia! Ese hombre se ha convertido en pájaro. Va a volar. ¿Dónde está, dónde esta la red? (Como quien espanta un pájaro.) — ¡Eh! ¡Pchist! ¡Pchist! ¡Fuera de ahí! ¡Pchist!
BDELICLEÓN.
Por Júpiter, más quisiera guardar a Escione[49] que a mi padre.
SOSIAS.
Puesto que le hemos espantado, y ya no puede escapársenos furtivamente, ¿por qué no dormimos un poco?
BDELICLEÓN.
Pero, desdichado, ¿no ves que dentro de poco vendrán a llamarle sus compañeros de tribunal?