SOSIAS.
¿Qué dices? Si aún no ha amanecido.
BDELICLEÓN.
Es verdad; hoy se levantan más tarde de lo acostumbrado, porque suelen venir con sus linternas a media noche, y le llaman cantando dulces versos de las Fenicias del antiguo Frínico.[50]
SOSIAS.
Pues, si hay necesidad, los apedrearemos.
BDELICLEÓN.
Pero, temerario, esa casta de viejos, cuando se la enfurece es como la de las avispas; pues en la rabadilla tienen un aguijón agudísimo con el cual pican, y saltan gritando, y lo lanzan como una centella.[51]
SOSIAS.
Pierde cuidado; tenga yo piedras, y dispersaré todo un enjambre de jueces.