EVÉLPIDES.
¿Yo? ni por pienso: si detesto al hijo de Escelias.[407]
LA ABUBILLA.
¿Pues en qué ciudad queréis vivir?
EVÉLPIDES.
En una donde los negocios más importantes sean, por ejemplo, venir muy de mañana a mi puerta un amigo y decirme: «Te ruego por Júpiter olímpico que al salir del baño vengáis a mi casa tú y tus hijos, pues voy a dar un banquete de bodas. ¡Cuidado con faltar! ¡Como no vengas, no tienes que poner los pies en mi casa hasta que me abandone la fortuna!»[408]
LA ABUBILLA.
Vamos, veo que tienes afición a las desgracias. ¿Y tú?
PISTETERO.
Tengo los mismos gustos.