PISTETERO.

Si eres esclavo, ¿cómo llevas largo el cabello?[501]

EL POETA.

No es eso; todos los poetas somos celosos servidores de las Musas, al decir de Homero.

PISTETERO.

Ya no me asombro: tu manto demuestra muchos años de servicio. Pero, desdichado poeta, ¿qué mal viento te ha traído aquí?

EL POETA.

He compuesto versos en honor de vuestra Nefelococigia, y muchos hermosos ditirambos y partenias,[502] en el estilo de Simónides.

PISTETERO.

¿Y cuándo los has compuesto?