¿Quién eres tú?
EL ADIVINO.
¿Quién soy? un adivino.
PISTETERO.
¡Vete en hora mala!
EL ADIVINO.
Amigo mío, no desprecies las cosas divinas: hay una profecía de Bacis[508] que se refiere claramente a Nefelococigia.
PISTETERO.
¿Por qué no me hablaste de ese oráculo antes de fundar la ciudad?
EL ADIVINO.