MENSAJERO SEGUNDO.

¡Oh! ¡Oh! ¡Oh!

PISTETERO.

¿Qué ocurre?

MENSAJERO SEGUNDO.

Una cosa indigna. Uno de los dioses de la corte de Júpiter ha atravesado las puertas y ha penetrado en el aire burlando la vigilancia de los grajos qué dan la guardia de día.

PISTETERO.

¡Oh indigno y criminal atentado! ¿Qué dios es?

MENSAJERO SEGUNDO.

Lo ignoramos; solo sabemos que tiene alas.