CALÓNICE.
Es verdad; parece que todo Anagiro se nos viene encima.
MIRRINA.
¿Quizá llegamos tarde, Lisístrata? ¿Qué dices? ¿Por qué no respondes?
LISÍSTRATA.
No he de elogiar, Mirrina, tu falta de puntualidad en tan importante asunto.
MIRRINA.
¡Si me vi y me deseé para hallar mi ceñidor a oscuras! Mas, ya que la cosa urge, aquí nos tienes, habla.
LISÍSTRATA.