CALÓNICE.

Pero, desdichada, ¿y si nos abandonan nuestros maridos?

LISÍSTRATA.

Entonces, como dice Ferécrates, «desollaremos un perro desollado».[619]

CALÓNICE.

Esos simulacros nada valen; ¿y si nos cogen y nos arrastran a su alcoba?

LISÍSTRATA.

Agárrate a la puerta.

CALÓNICE.

¿Y si nos pegan?