Nota segunda: el desprecio de las riquezas. Dime ahora cuáles son esas ventajas por las cuales te crees señor de la Grecia.
FILOCLEÓN.
También cuando se examina la edad de los niños tenemos el privilegio de verlos desnudos.[96] Si Eagro[97] es citado a juicio, no consigue salir absuelto basta después de habernos recitado el más hermoso trozo de la Níobe.[98] Si gana un flautista el pleito, en pago de la sentencia se pone delante de la boca la correa,[99] y nos toca al salir del tribunal una marcha primorosa. Cuando muere un padre disponiendo con quién ha de casarse su hija y única heredera, nosotros hacemos caso omiso del testamento y de la conchita[100] que con tanta gravedad cubre su sello, y entregamos la hija a quien ha sabido ganarnos con sus súplicas. Y todo esto sin la menor responsabilidad. Cítame otro cargo que tenga este privilegio.
BDELICLEÓN.
Te felicito por ese privilegio, que hasta ahora es el único; pero eso de anular el testamento de la única heredera, me parece injusto.
FILOCLEÓN.
Además, cuando el Senado y el pueblo no saben qué decidir sobre algún grave asunto, dan un decreto para que los acusados comparezcan ante los jueces. Entonces Evatlo,[101] y el ilustre Cleónimo,[102] grande adulador y arrojador de escudos, juran no abandonarnos nunca y combatir por la muchedumbre. Y dime, ¿ante el pueblo ha podido nunca orador alguno hacer prevalecer su opinión si no ha dicho antes que los jueces deben retirarse en cuanto hayan sentenciado un solo pleito? El mismo Cleón, que todo lo avasalla con sus alaridos, no se atreve a mordemos; al contrario, vela por nosotros, nos acaricia y nos espanta las moscas. ¿Has hecho tú eso ni una vez siquiera por tu padre? Pues, hijo mío, Teoro, el mismo Teoro, aunque no vale menos que el ilustre Eufemio,[103] coge una esponja del barreño y nos limpia los zapatos. Considera, pues, de qué bienes quieres excluirme y despojarme: mira si esto es servidumbre y esclavitud, como decías.
BDELICLEÓN.
Desahógate a gusto; día llegará en que conozcas que esa tu decantada autoridad se parece a un trasero, siempre sucio por más que se le lave.
FILOCLEÓN.