[14] Alusión al oficio de curtidor de Cleón.

[15] Hay en griego un equívoco intraducibie, basado en la casi absoluta semejanza de las palabras que significan grasa y pueblo. Ya lo hicimos observar en la nota al verso 953 de Los Caballeros.

[16] Vid. Los Acarnienses, 134-166; Los Caballeros, 608; Las Nubes, 399.

[17] Alcibíades era algo tartajoso y no podía pronunciar bien la r, convirtiéndola en l.

[18] Κόραξ, cuervo, al transformarse la l en r, significa en griego adulador.

[19] Esta frase ya hemos visto que equivalía a la nuestra «irse al diablo» o «al infierno.»

[20] Los Megarenses eran de gusto poco delicado en sus diversiones, y sus poetas cómicos empleaban para hacerles reír medios vulgares y groseros. Esto, a pesar de que según la opinión de Aristóteles (Poética, III), la comedia principió a cultivarse en Mégara.

[21] Aristófanes indica alguno de los recursos de mala ley empleados por los poetas vulgares. En el Pluto, v. 797, vuelve a aludir a esta costumbre de arrojar a los espectadores nueces y golosinas.

[22] La glotonería de Hércules era un tema inagotable para los cómicos griegos. En la Lisístrata, Las Aves y Las Ranas, Aristófanes la hace también objeto de sus burlas.

[23] Lo fue en Los Acarnienses, y Aristófanes volvió a la carga en Las Fiestas de Ceres, Las Ranas, etc.